Cuando pasa algo malo, uno piensa que es lo peor que nos pudo haber pasado, que por que a mi, que nunca me voy a olvidar de eso,
que tocamos fondo. Pero la realidad es que siempre se puede estar peor, y el mar de horrores no tiene fondo. Siempre puede ser peor, siempre hay gente que está peor, y también gente que está peor que esa gente. Pero siempre, siempre,
SIEMPRE, el sol vuelve a salir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario