"Agarro una almohada y me cubro la cabeza con ella. Pienso en lo sola que estoy. En que me paso la vida luchando contra mi propia desesperación, tratando de convencerme de que debería intentarlo una vez más. Entierro la cara un poco mas en la almohada. Quizá debería tirar la toalla, pero la garganta se me cierra cuando pienso en abandonar. ¿Ya está? ¿Es todo? ¿Voy a permitir que lo que pasó me haga desistir?. Probablemente no sepa que hacer. O peor aún, cuándo encuentre la respuesta, otro planteo va a aparecer haciéndome dudar una vez más. Muchos se preguntan ¿Qué se pierde?, pero no hay que olvidarse de preguntarnos qué ganamos"
No hay comentarios:
Publicar un comentario